La impresión 3D viene afectando positivamente varias industrias a nivel mundial desde hace años. En un comienzo no estaba del todo claro el potencial que tendrían estas aplicaciones, pero ya es evidente que no sólo se han convertido en partes fundamentales de muchos mercados, sino que, además, podrán llevarnos a fronteras nunca antes vistas.

En este artículo exploraremos los avances que promete la impresión 3D en las industrias de construcción, medicina y fabricación.

 

El futuro de la impresión 3D en la Fabricación

Una de las grandes puertas que abre la impresión 3D es la posibilidad de fabricar productos conforme llegue la demanda, y ofrecerlos customizados para satisfacer las necesidades de todos sus clientes. Esta industria de manufactura aditiva ha crecido hasta convertirse en un mercado de 8 billones de dólares, con una tasa anual de crecimiento de 24-26%.

Esta área empezó sólo con prototipos, incapaz de cumplir los estándares de piezas fabricadas tradicionalmente. Sin embargo, gracias a nuevos tipos de filamentos y materiales de impresión, es posible imprimir modelos que cumplan con las propiedades mecánicas estándar del mercado.

Además, estas nuevas técnicas empleadas en la manufactura cumplen con los 4 pilares de la innovación: Productividad, Durabilidad, Repetibilidad y Costo total de la operación. Por ejemplo, empresas a nivel mundial están percibiendo retornos en su inversión al contar con impresoras que produzcan partes de repuesto en vez de depender de distribuidores. Ahorran tiempo, dinero y el espacio que usualmente se destinaba a almacenar repuestos.

Sin embargo, en la actualidad, no toda cadena de producción se beneficia con la impresión 3D. Aún hay piezas y materiales que son más efectivos con los métodos tradicionales. Por eso es muy importante ser consciente de los beneficios y las limitaciones de las impresoras 3D. Contar con supervisores que estén en la búsqueda constante de optimización nos ayudará a descubrir aquellos puntos donde la manufactura aditiva puede brillar.

 

Prototipo de una turbina impresa en 3D

 

El futuro de la impresión 3D en la Construcción

Uno de los puntos clave que hacen que la impresión 3D sea una tecnología del futuro en el rubro de construcción es la rapidez con la que se puede imprimir concreto. Hablamos de una reducción que va de 2 semanas con un método usual a 3-4 días usando una impresora 3D. Y eso es sin incluir los riesgos que se reducen al contar con menos personas en la operación.

Otros de sus beneficios incluyen un reducido impacto ambiental, ya que mucho menos material es desperdiciado en esta nueva cadena de producción. Muchos ingenieros se dedican incluso a experimentar con nuevas figuras geométricas que cuenten con las mismas propiedades mecánicas y requieran un menor uso de materiales.

Otro gran problema que puede solucionar la impresión 3D es la crisis inmobiliaria. En la actualidad ya existen casas impresas en 3D, totalmente funcionales y resistentes. Sin embargo, al ser un avance joven el sector, muchas regulaciones aún no se adaptan a los nuevos métodos y tipos de materiales. En efecto, las soluciones inmobiliarias siguen en periodo de prueba, pero una vez demuestren su efectividad y viabilidad, será un cambio profundo en la industria.

 

Casas impresas en 3D de arcilla

 

El futuro de la impresión 3D en la Medicina

La medicina también es un importante sector que está siendo impactado por la impresión 3D. Ya ha sido usada para imprimir órganos, prostéticos, suministros médicos y más. El sector se proyecta a avances en medicina regenerativa y bioimpresión.

Como en los sectores mencionados previamente, no sólo suele ser la impresora en sí lo que causa cambios fundamentales en las industrias, sino los materiales que se pueden usar para imprimir los modelos. Conforme pasa el tiempo, más materiales son creados para cumplir con múltiples propósitos. En el caso de la medicina, materiales biocompatibles, resistentes a altas temperaturas, cerámicas, biotintas, entre otros, son los que más esperan en este sector para llevar nuestros métodos actuales al siguiente nivel.

Si bien en la actualidad órganos pueden ser impresos en 3D, estos aún no están listos para el trasplante. La razón principal es que no pueden crear vascularidad en la estructura. Contar con materiales que puedan trabajar con las mismas células de cada paciente podría ser el paso necesario para usar estos órganos y mejorar millones de vidas. No tener que recurrir a la disponibilidad de otros órganos humanos es, sin duda, una luz brillante en el futuro de la medicina.

 

Cráneo sustitutorio impreso en 3D para una persona

 

Y así como estas 3 industrias, hay muchos más que ya empiezan a sentir los cambios que trae consigo la impresión 3D. Por ejemplo, la industria aeroespacial. Esta industria fue de las primeras en adoptar la manufactura aditiva en 1989. Los beneficios que perciben son una enorme reducción de dióxido de carbono emitido y la posibilidad de fabricar piezas más ligeras. Estas piezas, incluso, pueden ser combinadas entre sí para disminuir el número de partes necesarias para cada modelo.

Otros Sectores

El sector automotriz, como hemos visto en nuestros recientes artículos, goza también de múltiples beneficios gracias a la impresión 3D. No sólo ahorran tiempo y dinero al contar con impresoras en sus fábricas, sino que además pueden abastecer a sus clientes con piezas de repuesto, incluso si algunas ya han sido descontinuadas por tener poca demanda. Y es que con la posibilidad de imprimir lo que desee cuando desee, no es necesario fabricar grandes lotes.

 

Bielas de Carbono fabricadas en 3D

 

En conclusión, la impresión 3D ha venido para quedarse. Con los innumerables beneficios descubiertos y por descubrir, podemos esperar a que múltiples industrias cambien de forma positivas nuestras vidas en un futuro muy cercano.

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