La cuarta revolución industrial, también conocida como la industria 4.0, es descrita como la etapa en la historia humana donde los sistemas de manufactura física estarían entrelazados con sistemas digitales para crear una nueva forma de organizar los medios de producción. La industria 3.0, en la cual nos encontramos actualmente, incorporó la automatización y el uso de computación y sistemas en la mayoría de fábricas. Con la cuarta revolución, sin embargo, todas estas herramientas serían parte de un sistema ciber físico, también descrito como “fábrica inteligente”, en la cual se pueden tomar decisiones mucho más eficientes en torno a áreas como la asignación de recursos, adaptabilidad a la demanda y optimización de cadenas de producción.

Muchos argumentan que estamos en el amanecer de esta nueva era y, por ende, experimentaríamos en los próximos años grandes cambios en la estructura socioeconómica a nivel mundial. Estos cambios estarían impulsados por tecnologías de vanguardia como la computación de nube, el blockchain, la inteligencia artificial, big data, Deep learning y, por supuesto, la impresión 3D. Pero, ¿cuál es el rol que juega dentro de esta cuarta revolución?

 

Los beneficios actuales de la impresión 3D

La impresión 3D o fabricación aditiva ha visto un boom en su implementación en la última década. Alrededor del mundo hemos visto decenas de industrias no sólo adoptar esta tecnología si no también cambiar profundamente sus cadenas de producción. Si vemos los beneficios centrales de la impresión 3D, no es difícil ver por qué.

Con la fabricación aditiva muchas empresas pueden ahorrar grandes cantidades de tiempo y dinero al imprimir modelos en base a su demanda. Con métodos tradicionales, por ejemplo, se necesitan costosos moldes y fabricaciones de gran volumen, las cuales terminan con material desperdiciado y piezas en almacenes. Pero estos ahorros no terminan ahí, ya que al reducir la intervención humana y el post-procesado también ven incrementos en la productividad dentro de la empresa, la cual puede ir destinada en un futuro al mantenimiento y optimización de fábricas inteligentes.

Por último, es una nueva forma de fabricar que resulta beneficiosa para el medio ambiente, comparándola por lo menos a los métodos tradicionales, ya que se adapta fácilmente a las demandas de un mercado cambiante, sin consumir recursos en exceso ni crear desperdicios. Estas características, más la fácil inclusión de softwares en la cadena, son parte del ideal que representa la cuarta revolución industrial.

Entre las áreas que ya están aprovechando la impresión 3D encontramos la industria automotriz, la medicina, decoración de interiores, el sector educativo y la bioimpresión.

 

Prótesis de mano hecha mediante impresión 3D (FDM)

 

El futuro de la impresión 3D

La impresión 3D es de las tecnologías que más rápida expansión ha visto en los últimos años. La mayoría de avances que se han logrado han sido gracias a nuevos descubrimientos en los filamentos y materiales que se pueden usar. En sus inicios, los materiales solo rendían para prototipos. Hoy en día se puede tener piezas que cumplan con las propiedades físicas necesarias. En el futuro, se espera contar con materiales biológicos compatibles con pacientes, comidas con propiedades nutritivas impresas en 3D, materiales sólidos para grandes construcciones y más.

Finalmente, el descubrimiento de nuevas técnicas de impresión solo aumentará la facilidad de esta tecnología. Se espera llegar pronto a un punto donde los beneficios de la manufactura aditiva sean imposibles de ignorar para la gran mayoría de empresas a nivel mundial, dando así un fuerte paso adelante hacia la cuarta revolución industrial.

 

Nuevas impresoras 3D (SLS) para fabricación masiva

 

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