La manufactura aditiva ha tenido un impacto positivo muchas industrias en los últimos años. Sus ventajas son claras: reducción de costos, aumento de productividad, personalizaciones, etc. El campo de la odontología no es ajeno a esto. Es más, la industria de la impresión 3D en este sector tiene como proyección llegar a 930 millones de dólares para fines del 2025. La odontología hace uso de muchos materiales como metales, plásticos, resinas, y de varios métodos como la estereolitografía o sinterización directa de metales. En la práctica, esto facilita el proceso de guías para cirugía, dentaduras, coronas, y cada una de estas opciones esta personalizada totalmente para el paciente.

Modelos impresos en 3D

Hablemos de los 2 grandes sectores dentro de la odontología: las prácticas dentales y las prótesis dentales de laboratorio. Ambos han trabajado de la mano por años. Por ejemplo, era común que los odontólogos manden a fabricar a estos laboratorios distintos tipos de equipos médicos, como dentaduras o coronas. Los doctores tomaban una impresión de la dentadura del paciente y en base a eso trabajaban en los laboratorios dentales. Esto implicaba un proceso más lento, más visitas que tendría que hacer el paciente, y una garantía no tan alta de que este equipo se adaptaría a la perfección a sus necesidades. El alza de la industria de impresión 3D en la odontología ha cambiado esto, y está mejorando y agilizando todo este proceso.

Tecnologías de impresión 3D y sus materiales

En el rubro de la impresión 3D dentro de la odontología, encontramos varios métodos comúnmente usados, tales como la estereolitografía, el FDM o la sinterización directa de metales. Cada proceso tiene sus pros y contras, por ende, es importante conocer qué propiedades nos trae cada opción. Por ejemplo, la impresión FDM suele ser de las más económicas, pero sufre en aspectos como la velocidad, la precisión y la biocompatibilidad. Por otro lado, soluciones dentales con materiales como PEEK están popularizándose. La razón es sencilla, es de las opciones con más ventajas en el mercado. El material es fuerte y muy ligero, lo cual aumenta la comodidad del paciente. Además, ya que las prótesis que se producen con este material no tienen partes de metal, el sabor que podría sentir el paciente es totalmente neutral.

Impresión FDM aplicada en la odontología

La fotopolimerización, sin embargo, es de los procesos principales en el sector odontológico. Este proceso, sea de SLA o DLP, ofrece una resolución mucho más alta y sus materiales son totalmente biocompatibles. Los equipos o prótesis que requieran los pacientes van a estar adaptadas a sus necesidades. Además, el proceso de acabado es mucho menos complejo, lo cual reduce el tiempo de fabricación. Por último, cambiar de materiales es muy fácil, lo cual le da mucha flexibilidad para un gran rango de aplicaciones. El resultado final es un paciente que pasa por un proceso mucho más rápido y cómodo.

Impresión por resina aplicada en la odontología

Finalmente, encontramos también el proceso de fabricación aditiva de metales. Se usa principalmente en implantes, estelitas o soleras de níquel-cromo. Esta tecnología requiere de mucha inversión, puesto que las impresoras son mucho más caras que las anteriores, y necesitan de profesionales industriales más que dentales. Además, el trabajo post-procesado requiere más tiempo y disminuye la productividad. El lado positivo que hace de esta opción una atractiva es el reducido costo por unidad que nos permite el equipo.

Un proceso de fabricación digital

El flujo de trabajo en el sector odontológico puede facilitarse con métodos digitales y el equipo adecuado. Por ejemplo, el doctor puede hacer uso de un escáner intraoral para tomar una impresión de la dentadura del paciente. El archivo 3D creado por este escáner puede ser enviado al laboratorio adecuado a través de plataformas seguras. Luego, el laboratorio analizará el modelo enviado y hará el modelado correspondiente en un software CAD, teniendo en cuenta todas las propiedades que han sido registradas por el escáner intraoral. Finalmente, este modelo es mandado a la impresora 3D para su fabricación. Una gran ventaja de este flujo de trabajo es que, si en el futuro se necesitará de nuevo el molde, o hacerle cambios, el archivo escaneado ya estaría listo y disponible.

Flujo CAD/CAM

Como conclusión, es cierto que muchas de estas nuevas tecnologías implican un cambio en el flujo de trabajo de los odontólogos, lo cual puede ser intimidante para muchos. Es importante informarse sobre los beneficios que esto trae, ya que los avances en la tecnología solo irán haciendo estos procesos más fáciles. Resulta clave entonces informarse bastante al respecto y crear herramientas para que la curva de aprendizaje sea lo más ligera posible para los odontólogos que ya se están acostumbrados a los métodos tradicionales de trabajo.

Share This
TRESDE DENTAL