Los esfuerzos en salud pública para hacerle frente al COVID-19 se han topado con un gran problema alrededor del mundo: la escasez de recursos sanitarios. Los hospitales, y en especial las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), se enfrentan a una sobresaturación que obliga a todos nosotros a ser parte de la solución. En este contexto, el sector de impresión 3D resulta clave para la fabricación de componentes y dispositivos que puedan hacer falta durante la pandemia.

Impresión en serie de mascaras protectoras

El mayor impacto lo podemos ver en la impresión de válvulas necesarias para los ventiladores artificiales. Contar con impresoras dentro de los hospitales puede solucionar inventarios que no cuenten con esta pieza u otras similares. El caso más emblemático resulta ser el de FabLab en Milán. Gracias a las impresiones 3D decenas de pacientes pudieron dar uso a ventiladores artificiales, aliviando así una grave situación. Sin embargo, contar con impresoras 3D dentro del centro médico no es suficiente.

Válvula adaptadora para respirador artificial

El apoyo de ingenieros, investigadores y emprendedores es imperativo en esta lucha. Para tener piezas funcionales se necesita el modelo 3D y el material adecuado para que sean compatibles con el equipo a usarse. Es aquí donde esfuerzos como el grupo Open Source COVID19 Medical Supplies resultan de gran alivio. En este grupo de Facebook se comparte todo tipo de códigos, archivos, información y descubrimientos que puedan ser de gran uso dentro de hospitales.

Es importante mencionar que las piezas impresas tienen una vida útil inferior a las originales, por lo que una impresión constante de estos componentes resulta clave. Aun así, el bajo costo y la rapidez con la que se puede acceder a ellas son grandes puntos a favor. Lamentablemente, ha habido quejas de parte de los fabricantes originales de estas piezas, ya que ellos son dueños de la propiedad intelectual de las patentes y estas impresiones resultan una amenaza para sus negocios.

Respirador fabricado mediante impresión 3D

Casos destacados

Europa

Aún con esta polémica los líderes de países, especialmente en Europa, siguen felicitando e impulsando estas iniciativas. Muchos hospitales están comenzando a solicitar válvulas impresas en 3D, mientras que en el Reino Unido, el primer ministro Boris Johnson, está movilizando industrias tecnológicas para seguir elaborando e implementando respiradores artificiales. Sin embargo, la cantidad fijada y el plazo dado ha causado escepticismo entre estas industrias (la intención es tener 30 mil nuevos respiradores en 2 semanas).

En España estamos empezando a ver colaboraciones con fabricantes de impresoras 3D, como es el caso de BCN3D. Esta empresa, con sede en Barcelona, ha puesto a disposición del gobierno todos sus equipos para poder imprimir las piezas que hagan falta. En Cantabria, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Bezana ha colaborado junto a Bezana Tech para tener acceso a cuatro impresoras 3D capaces de fabricar las piezas necesarias en un lapso de cuatro horas.

Asia

Otros esfuerzos, como los de La Comisión Europea, buscan financiar startups que ayuden en el “tratamiento, prueba, control u otros aspectos del brote para solicitar con urgencia la próxima ronda de financiación del Consejo Europeo de Innovación”. En China, las impresoras 3D han llegado a fabricar hasta habitaciones destinadas para cuarentenas. Estas son de 10 metros cuadrados y 3 de alto, elaboradas con materiales como hormigón u otros reciclados, ya que es clave contar con resistencia a cualquier tipo de condición meteorológica.

Como vemos, la impresión 3D ha resultado ser una industria importante en esta batalla, y la creatividad para encontrar soluciones parece recién estar arrancando. Con más gobiernos alrededor del mundo adoptando estas medidas, tendremos pronto una carga más ligera para hacerle frente al COVID-19.

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